F. J. B.
La llegada de una bolsa de aire del Sahara a la provincia provocó ayer un subidón térmico en pleno noviembre que elevó las temperaturas máximas hasta los 27,5 grados que registraban los termómetros de Orihuela al filo de las dos de la tarde. El viento cálido del suroeste en superficie y el aire tropical en las capas altas de la atmósfera hicieron el resto, y la Costa Blanca vivió una jornada más propia de la primavera con temperaturas altas durante el día y fresco durante la noche, aunque muy lejos de otros meses de noviembre en los que incluso ha llegado a nevar, según recordaba ayer Jorge Olcina, responsable del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante.
"Nos esperan varios días de calor otoñal. Está previsto que la situación se prolongue varios días, al menos hasta el viernes y lo peor es que no hay señales de que el tiempo vaya a cambiar radicalmente durante los próximos días ni que vaya a llover", explicó Olcina, quien subrayó que "aunque ha pasado otros años no es normal que a estas alturas de noviembre haga tanto calor y no hayamos tenido ya una situación de frío. Lo peor es que tampoco se vislumbra un cambio brusco ni posibilidades de lluvia".
La jornada primaveral volvió a llenar las playas de la Costa Blanc en el día en el que, paradójicamente, comenzaba en toda España y en Alicante la campaña de vacunación contra la gripe A.