PERE ROSTOLL
Presionado por Génova y empujado por la exigencia de los empresarios de rebajar la tensión política, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ordenó ayer desbloquear de una vez por todas las elección de Leire Pajín como senadora territorial de la Comunidad, paralizada desde primeros de mayo cuando Andrés Perelló dejó esa plaza libre para ocupar un escaño en Bruselas. En principio, Camps trasladó al resto de la cúpula del PP su intención de que el asunto, si es viable en cumplimiento del Reglamento de las Cortes, quede resuelto antes de las vacaciones de Navidad. Hoy, en la reunión de la Mesa y la junta de síndics de las Cortes, el PP tendrá la primera oportunidad de fijar el pleno para elegir a Pajín. El PSPV lo pedirán y quiere que sea antes del próximo día 23, confirmó Ángel Luna.
La decisión de Camps es, de facto, una desautorización total y absoluta para Rafael Blasco que, en su primera intervención como síndic del PP habló de retrasar la designación de Leire Pajín hasta, como pronto, el próximo mes de febrero, fecha en la que arrancará el siguiente periodo de sesiones tras las vacaciones de Navidad. Y lo hace justo en el momento en el que los socialistas habían lanzado una ofensiva en toda España para tratar de forzar la designación de Pajín. La dirección federal del PSOE había ordenado presentar mociones en todos los parlamentos autonómicos y ayer mismo solicitó una reunión con los portavoces populares en el Congreso y el Senado, Soraya Sáenz de Santamaría y Pío García Escudero, a la que ambos declinaron asistir. El proceso para elegir a Leire Pajín como senadora territorial de la Comunidad es el más largo de las casi tres décadas de historia del hemiciclo autonómico.
Los socialistas trabajan sin red en el Senado. El PP es la minoría mayoritaria y el PSOE sólo gana votaciones junto a los nacionalistas. Y por apenas cuatro o cinco votos. Hace unos días perdieron una votación por un senador de diferencia y ahora la Cámara Alta se apresta al debate presupuestario. Ferraz da de plazo hasta la primera semana de diciembre, cuando se inicia el debate de las cuentas de 2010, para que la designación de Pajín sea efectiva. En Génova preocupa la situación de Camps por el efecto mediático que tienen todas sus actuaciones. Su intervención del pasado jueves en las Cortes, por ejemplo, no ha sentado nada bien y generar otra polémica en el Senado si los presupuestos del Estado no salen adelante por un voto no agrada ni un ápice a Génova. La propia Dolores de Cospedal, que también ocupa escaño de senadora, apuntó ayer, de hecho, que confía que la elección de Pajín esté resuelta antes de que se inicie el debate de los presupuestos del Estado. De ahí la decisión de la cúpula nacional del PP de buscar una solución rápida al conflicto.
Camps sorprendió con su asistencia al comité de dirección del PP -hacía meses que no acudía- y transmitió, de forma clara, que el asunto tiene que resolverse de inmediato, tal y como confirmó el nuevo el secretario general del PP, Antonio Clemente. Incluso, como apuntó el propio Clemente, Leire Pajín no tendrá que someterse a un "examen de valencianidad" previo, en la línea del que el PP había solicitado. "Vamos a pensar que defiende los intereses de los valencianos. Y que se quite la chapa del PSOE y se ponga la de la Comunidad", aseveró Clemente antes de ironizar: "Esperamos que la madre de Leire Pajín -concejal de Benidorm- sea consecuente devuelva el Ayuntamiento de Benidorm, que robó de manera fraudulenta al PP y a la voluntad de los ciudadanos".
El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, al término de la reunión de la ejecutiva socialista, acusó a los populares de "convertir las Cortes en su cortijo", en referencia al boicot al que han sometido el nombramiento de Leire Pajín como senadora. "El PP ha roto las reglas del juego y Camps y Rajoy son los máximos responsables de esta actitud intolerable", dijo Alarte.