REDACCIÓN
El pasado 3 de noviembre, la Guardia Civil detuvo a un vecino de Albatera por su presunta implicación en el asesinato del alcalde de Polop, Alejandro Ponsoda. Español, de 34 años y con antecedentes por extorsión y amenazas, se convertía así en el primer arrestado, dos años después de una muerte que trascendió el ámbito provincial. Tres días después, el juez le envió a prisión, acusado de los delitos de asesinato y tenencia ilícita de armas. En el instante de la detención, el apresado estaba en busca y captura por una causa abierta de narcotráfico y tenencia de armas en 2006.
Por otro lado, las investigaciones de la Unión Central Operativa de la Guardia Civil apuntaban a que el crimen se cometió por motivos urbanísticos, debido a que presuntamente el regidor se opuso a la aprobación de un Plan de Actuación Integral. Además, la Benemérita busca a dos sicarios, contratados para asesinar al alcalde y mantiene abierta la hipótesis de que miembros del actual equipo de gobierno tengan una posible implicación en el suceso.