REDACCIÓN
La Primera Edición de las "Insignias Pro Ecclesia Diocesana" reunió en la tarde de ayer a más de 700 personas que acudieron al Salón de Actos del Obispado de Orihuela-Alicante para presenciar la entrega de las insignias a once personas por su "importante dedicación y labor social", según informaron fuentes del Obispado.
Los encargados de presidir el acto fueron el obispo, Rafael Palmero, y el vicario general, Francisco Conesa. Los galardonados con estos premios han sido la hermana Llanos Achau Rubio, Vivian Albert Canalejo, María Ángeles Amorós Devesa, Rosa María Casbas Moliner, Patrocinio García Hernández, Encarna Gracia Lucas, Eva Juan Juan, Alfonso Puchades Orts, sor Antonia Taravilla Maldonado y el matrimonio formado por Juan Velasco Duréndez y Trinidad Sanz Gutiérrez.
El acto, que fue amenizado por La Capilla Musical Domina Virtutum de Villena dirigida por Gaspar Ángel Tortosa Urrea, es una iniciativa pionera puesta en marcha por la Diócesis de Orihuela-Alicante para valorar y premiar el servicio pastoral que algunas personas "han prestado y prestan a la sociedad y a la Iglesia de Orihuela-Alicante", según explicó el vicario general de la Diócesis al principio del acto. Se premia, así, la labor de algunas de las personas de la Diócesis.
Uno a uno pasaron los galardonados de esta primera edición, quienes recogieron, con posterioridad, de manos del obispo la insignia de 2009. El obispo Diocesano, Rafael Palmero, cerró los discursos del acto con unas palabras de agradecimiento a todos los asistentes en las que afirmó que celebraba "que precisamente en el año sacerdotal que estamos celebrando se haya dado este paso de reconocimiento público de algunas de aquellas personas que están ofreciendo un importante servicio a la sociedad con una serena y larga misericordia porque lo vuestro ha sido un amor misericordioso puesto al servicio de los demás".