REDACCIÓN
Ferrocarriles de la Generalitat (FGV) ultima los trabajos de ajardinamiento de la paradas del tranvía de la avenida de Holanda y la plaza de La Coruña para poder abrir, antes de que acabe el mes según la previsión, el bucle de la Playa de San Juan.
La parada ubicada en la rotonda entre la avenida de las Naciones y la avenida de Holanda se puede convertir en un símbolo arquitectónico. La parada está formada por un arco blanco en forma de palma de 60 metros de longitud que nace del suelo y se eleva 4 metros. Al anochecer la marquesina se convierte en un arco de luz en sus bordes. Todos los componentes de los que consta son metálicos, como los antiguos equipamientos ferroviarios.
El arco es la estructura principal de la parada y se sitúa en la rotonda partiéndola en dos y creando dos jardines diferenciados: un campo de flores aromáticas por el que pasará un sendero de conexión entre el paso de cebra de la avenida y un extremo del andén. El jardín oeste se destinará a barrera visual y acústica del tráfico de la rotonda. Para ello se están plantando árboles. El bucle o tramo 4B ha costado 26 millones.