P. CERRADA / E. GEA
La Guardia Civil investiga la aparición en la madrugada de ayer en una playa de Guardamar de una embarcación neumática con tres motores fueraborda y llena de bidones de gasolina que fue abandonada precipitadamente por unos traficantes a causa de una avería. Los narcos llegaron a la playa de Las Ortigas sin ser detectados previamente por los radares del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE), que al estar en fase de rodaje desde finales de septiembre no está ofreciendo aún los óptimos resultados que se espera que ofrecerá en la lucha contra la inmigración ilegal y el narcotráfico.
La Patrulla Fiscal Territorial (PAFITE) del cuartel de Torrevieja fue alertada de madrugada de la aparición de la lancha neumática pero cuando llegaron los agentes no había rastro de los narcos. La PAFITE comunicó el hallazgo a la Comandancia y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil envió al lugar a la patrullera para hacerse cargo de la embarcación, que fue trasladada hasta el puerto de Alicante. También acudió un helicóptero de la Guardia Civil para rastrear la zona. Los 23 bidones con combustible fueron retirados por operarios municipales de Torrevieja.
Los investigadores de la Guardia Civil sospechan que la droga no fue desembarcada en la playa de Guardamar, ya que los bidones estaban dentro de la lancha y se sospecha que estaban ya de regreso a Marruecos y una avería en uno de los tres motores les obligó a variar su ruta. Todo apunta a que la droga fue alijada en otra playa o cala de la costa alicantina o de Valencia o Castellón. En estas dos provincias el Servicio Marítimo de la Guardia Civil tiene un elevado índice de bajas por los turnos impuestos por el general jefe de la Zona de Valencia, que restan operatividad a la vigilancia, según han denunciado asociaciones de guardias civiles.