F. J. B.
El Ministerio de Medio Ambiente ha sacado a exposición pública el proyecto para reducir la salinidad del agua que enviará a la provincia a través del trasvase Júcar-Vinalopó. La actuación, que cuenta con un presupuesto de 9 millones de euros, tiene como objetivo la restauración del Azud de la Marquesa, situado a 4,5 kilómetros de la desembocadura del río en Cullera y básico, tanto para posibilitar riegos como para impedir la intrusión del agua del mar en el cauce del Júcar e impedir así la mezcla del agua salada con la dulce.
La Confederación del Júcar invertirá nueve millones de euros en la reconstrucción del azud para, entre otros objetivos, frenar la intrusión del agua del mar, un hecho que ha provocado que los caudales de la desembocadura cuenten durante algunos meses del año con concentraciones de hasta 14 gramos de sal por litro, completamente desaconsejables para el regadío. En estos momentos en ese punto cercano a la desembocadura del Júcar puedan pescarse hasta lubinas.