CLARA R. FORNER
La rotura del colector general de San Vicente del Raspeig durante las fuertes lluvias del mes de septiembre ha provocado que, desde entonces, buena parte de las aguas fecales de esta localidad estén fluyendo al aire libre por el barranco de las Ovejas, aproximadamente desde la altura de la cementera, bajo la autovía de Alcoy, hasta la depuradora del Rincón de León. La construcción por vía de urgencia de un dique que frena el caudal y lo desvía hacia la citada planta está evitando que el líquido residual vaya a parar al mar, al menos mientras no llueva, aunque genera malor olores a lo largo de su recorrido. De momento, la Entidad de Saneamiento de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda está trabajando en un plan de emergencia para construir un nuevo colector que resuelva este problema sanitario.
El colector general de San Vicente discurría soterrado por el lecho del citado cauce. Las fuertes precipitaciones del mes de septiembre provocaron el arrastre de materiales, junto con el agua de lluvia, por el barranco, que acabaron arrancando esta tubería que iba a parar al Rincón de León.
El tramo destrozado es de unos cien metros y las aguas fecales afloran ahora en ese punto a la superficie y fluyen por el barranco hasta la altura del Rincón de León, en un tramo que puede superar los dos kilómetros de largo y que discurre, entre otros puntos, junto al cementerio de Alicante. Como medida de urgencia, se construyó en el barranco un dique para desviar el caudal fecal hacia la depuradora, según explicaron ayer fuentes de la Concejalía de Medio Ambiente y el concejal de Partidas Rurales, Antonio Sobrino.
El edil comunicó que, al conocer esta situación a través de la entidad Emarasa -Empresa Mixta de Aguas Residuales de Alicante S. A.-, el Ayuntamiento informó de la situación a la Confederación Hidrográfica del Júcar y a la Entidad de Saneamiento de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda.
La existencia de este caudal al aire libre está provocando molestias entre los vecinos del entorno, sobre todo teniendo en cuenta lo caluroso que ha resultado este pasado mes de octubre.
Una de las personas afectadas, Alonso Moreno, residente en la zona de La Serreta, se queja de que "hoy en día las aguas fecales bajan a sus anchas, creando un ambiente de malestar y malos olores a través de todo su cauce". También han sufrido problemas con los mosquitos aunque explica que en los últimos días este problema se ha reducido debido al último vendaval.
Por el momento no se ha instalado ninguna indicación que advierta a los viandantes sobre la existencia de este caudal de aguas fecales. Moreno explica que, en general, el vertido no afecta a los peatones ya que discurre por el fondo del barranco. Sin embargo, apunta, sí que hay un camino que conecta Rabasa con la Serreta, cruzando el cauce, que suelen utilizar algunos ciudadanos para practicar deporte. En este lugar, Alonso ha tenido que colocar algunas piedras para poder cruzar el lecho del barranco sin mancharse.
Viendo el tiempo que ha transcurrido desde que se produjo la avería y que aún no se ha vuelto a canalizar, este ciudadano se pregunta si "tendrán previsto los responsables al respecto repararlo algún día".
A esta pregunta, fuentes autorizadas de la Conselleria de Medio Ambiente aseguran que existe un plan de emergencia para reconstruir el colector y que las obras podrían acometerse antes de que acabe este mes.
También desde el Ayuntamiento aseguran que "empezarán lo antes posible" y que se está estudiando la posibilidad de que la nueva canalización se construya fuera del cauce para evitar que se vuelva a romper.
Si no hay tormentas
Mientras tanto, el líquido fecal seguirá fluyendo en superficie hacia la depuradora por el lecho del barranco, pero sin llegar al mar, siempre y cuando no se produzcan fuertes tormentas.
La existencia de canalizaciones de aguas fecales por los cauces de los barrancos ha sido objeto de otras polémicas. Por ejemplo, el polígono industrial de Garachico funciona desde hace décadas sin red de alcantarillado, lo que ha provocado numerosas quejas de vecinos del entorno, que han llegado a sufrir vertidos de aguas fecales procedentes de los pozos ciegos. Hubo un proyecto del Ayuntamiento para instalar un colector que discurriera por el barranco de Orgegia, pero la Confederación del Júcar lo paralizó hace varios años precisamente para evitar que suceda algo como lo que ahora ha ocurrido en el cauce de las Ovejas.
Por otra parte, el pasado mes de febrero se iniciaron las obras de construcción de la nueva depuradora de L'Alacantí Sud, próxima a la sierra de Fontcalent que tratará las aguas fecales de San Vicente del Raspeig.