REPORTAJE. DISTINCIÓN A UN POLICÍA
J. A. M.
La Subdelegación del Gobierno de Alicante se convirtió ayer en el escenario para rendir homenaje a una carrera profesional marcada por cuarenta años de servicio a la ciudad. El comisario Juan Manuel Andreu recibía de manos de la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, una de las máximas condecoraciones que puede recibir un funcionario en reconocimiento a su carrera, la Encomienda a la Orden del Mérito Civil.
Responsables de administraciones públicas, compañeros de profesión, autoridades militares, personalidades políticas y familiares y amigos se dieron cita en la Plaza de la Montanyeta para participar en el homenaje a comisario Juárez. Entre ellos, se encontraban la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, el comisario Enrique Durán y toda la cúpula de la Comisaría de Alicante, así como el coronel de la Guardia Civil, Antonio Bernabé Castro, entre otros.
Llinares destacó que "es un honor hacer entrega de esta distinción porque es uno de los policías más respetados de esta provincia por su sacrificio, su entrega y su profesionalidad". La Orden del Mérito Civil fue instituida por el Rey Don Alfonso XIII, por Real Decreto de 25 de junio de 1926, para premiar "las virtudes cívicas de los funcionarios al servicio del Estado, así como los servicios extraordinarios de los ciudadanos españoles y extranjeros en el bien de la Nación".
El secretario general de la Subdelegación del Gobierno, José Pérez Grau, fue el encargado de leer el Real Decreto de Juan Carlos I por el que se le otorgaba la distinción a Juárez.
En los últimos años, Juárez ha sido uno de los responsables del Cuerpo Nacional de Policía en la ciudad de Alicante, donde ha sido uno de sus comisarios y previamente había estado al frente de la UCRIF, la unidad especializada en la investigación de las redes de inmigración ilegal.
Juárez expresó su agradecimiento por el reconocimiento que se hacía a sus cuarenta años de vida profesional en el Cuerpo Nacional de Policía. Posteriormente, en declaraciones a los medios de comunicación señaló que se sentía "muy feliz". No quiso pronunciarse sobre si guarda mejor recuerdo de algún servicio en concreto, "porque cada uno es distinto y ofrece distintas satisfacciones". Juárez tuvo un recuerdo para un compañero suyo que fue asesinado en el año 82 cuando ambos intervenían en un atraco. "Fue algo muy desagradable y que aún no he olvidado", señaló.
Por su parte, la subdelegada recalcó que la distinción a Juárez no suponía una despedida, "porque todavía va a seguir trabajando con nosotros". Llinares también agradeció a la familia del policía los sacrificios realizados durante estos años para que éste pudiera volcarse con su profesión y su vocación de servicio a la ciudad.