REDACCIÓN
La consellera de Bienestar Social, Angélica Such, anunció ayer que las cuentas de su departamento destinan el 70% "a cubrir las necesidades de los dependientes", según explicó ante la Comisión de Economía de Las Cortes donde presentó los presupuestos de su departamento, que ascienden a 667,3 millones, un 13,6% que en 2009.
La oposición criticó que en esos presupuestos se recogen "obras que llevan muchos años construyéndose" y que "más del 60% del total lo gestionan empresas o asociaciones sin animo de lucro".
Such señaló que el presupuesto se ha basado en la necesidad de "priorizar en materia social dentro de la actual coyuntura", por lo que algunas líneas de crédito "han disminuido" o se han "ajustado".
Indicó que la aplicación de la Ley de Dependencia en 2010 le costará a la Generalitat 467 millones de euros, de los que el Gobierno central aportará 100 millones y recordó que en 2009 ha recibido 55 millones de euros.
En cuanto al resto de partidas, la de Servicios Sociales sube un 16%; Integración Social de los discapacitados un 10,93% y Familia y Adopción un 1,63%, mientras que los de la Promoción de la Mujer baja un 0,19% y el de Servicios Generales un 5,3%.
La consellera añadió que la Renta Garantizada de Ciudadanía está dotada con 18 millones de euros y rechazó las cuentas del portavoz socialista, Antonio Torres, que aseguró que "cada una de las familias beneficiadas solo recibía 59 euros al mes", tras destacar el incremento de ayudas para las actividades extraescolares en horario conciliador de un 5,25%.
Torres acusó a Bienestar Social de "apropiarse" de nueve obras que se financian con el Plan E del Gobierno central y destacó que no hay "ninguna obra nueva prevista" y se recogen "muchas" que llevan "años en construcción".