REDACCIÓN
El conseller de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, reconoció ayer que los presupuestos de su departamento para 2010, que bajan un 23,4% respecto a los de 2009, son "austeros" y "podrían ser mejores" pero valoró que destinen más dinero por inmigrante que las ayudas que procederán del Estado.
Así lo explicó Blasco ante la Comisión de Economía de Las Cortes, donde presentó el proyecto presupuestario de su departamento para 2010, que asciende a 73,2 millones de euros y representa el 0,5% del Presupuesto de la Generalitat, dos décimas menos que en las cuentas de 2009.
Los grupos de la oposición coincidieron en alertar sobre esta bajada presupuestaria de una conselleria que "ha perdido peso" en el conjunto de la Generalitat y que dedica la mayor parte de sus cuentas a gastos de personal y el pago de deuda, y han criticado el "victimismo" del Consell para atacar al Gobierno en lugar de asumir sus carencias presupuestarias y dificultades financieras.
Esa conselleria, solo superada por la de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda en el ranking de las que más han perdido respecto a este ejercicio, presenta para Blasco un presupuesto "sin edulcorantes" y basado "en la realidad" de la crisis económica actual, que destina 10,5 millones de euros para "mantener el estado de convivencia" de los cerca de 900.000 extranjeros que residen en la Comunidad.
Entre las novedades para 2010, esa conselleria tiene una partida de 2,4 millones para financiar acciones de primera acogida, inserción laboral y mediación cultural de inmigrantes, así como 300.000 euros para el Pacto Valenciano por la Inmigración y 450.000 para desarrollar el "Compromiso de Integración" para inmigrantes que asistan al Programa de Comprensión de la Sociedad Valenciana.
Blasco basó su intervención en comparar el "recorte" de las ayudas del Gobierno central por inmigrante a la destinada por la Generalitat.
Para la socialista Clara Tirado, esa conselleria presenta unas cuentas "preocupantes" porque han disminuido "un tercio" sobre 2009. "Usted pierde peso en el Consell pese a que tiene más cartera", señaló en alusión al aumento de competencias del departamento tras el nombramiento de Blasco como portavoz parlamentario del PP; también remarcó que el capítulo de la Dirección General de Cooperación Internacional al Desarrollo sufre "un tijeretazo del 35%".
Enric Morera (Compromís) se preguntó si esta comparecencia tenía sentido, pues la nueva nomenclatura de esa conselleria ha implicado también la asunción de nuevas competencias que no están recogidas en este proyecto presupuestario -relaciones con las Cortes, cohesión territorial, Administración local y su patrimonio urbano-, que según criticó dedica la mayor parte del dinero a pagar "deuda y gastos corrientes".