P. ROSTOLL
Mientras el Consell pagó en su día hasta el último céntimo del Palau de les Arts de Valencia, a estas alturas, continúa sin poner sobre la mesa ni una sola aportación para el Auditorio Provincial que construye la Diputación en el Paseo de Campoamor. Y todo ello a pesar de que, en su día, el conseller de Economía, Gerardo Camps, firmó un protocolo de intenciones por el que la Generalitat se comprometía a pagar el 50% del coste de las obras. Hasta ahora, ese documento se ha convertido en papel mojado.
El pleno de la Diputación aprobará, de hecho, un modificado que encarecerá las obras en otros 14,8 millones de euros. Se trata del último paso para poder finalizar los trabajos, que están paralizados temporalmente a la espera de que se concretará este trámite administrativo. La institución provincial, igualmente, apobará una modificación de crédito con la que pretende disponer de liquidez de aquellas partidas económicas que todavía no se han gastado con el objetivo de poder disponer de líquido para poder continuar con las obras del Auditorio. De forma global, el coste del proyecto -el más emblemático de este segundo mandato de José Joaquín Ripoll- se acerca a los 44 millones de euros.