REDACCIÓN
El ministro de Fomento, José Blanco, anunció ayer en Zaragoza que las actuaciones correspondientes a todos los tramos del corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo de Alta Velocidad estarán en marcha a finales de este año, una infraestructura que reducirá de nueve horas y media a poco más de tres y media el tiempo de viaje entre Valencia y Bilbao.
El corredor transversal conectará mediante una línea de altas prestaciones y tráfico mixto (pasajeros-carga) el Mediterráneo con el Cantábrico a través de Teruel, Zaragoza y el Valle del Ebro, mientras que la conexión con el País Vasco se realizará por dos corredores, uno por Logroño y otro por Pamplona, y se prolongará hasta Santander desde Bilbao. El futuro corredor ferroviario tendrá características que permitirán el tráfico de mercancías sin las restricciones que tiene la línea actual, "un importante potencial" debido a la elevada presencia industrial y de seis puertos de importancia internacional (Valencia, Sagunto, Castellón, Bilbao, Pasajes y Santander). A la presentación acudieron los presidentes de Euskadi, Navarra y Cantabria. Faltaron los de Rioja, Castilla-León y Francisco Camps, representado por Mario Flores. Ausencia criticada por Revilla, presidente cántabro.