S. E.
Las reclamaciones de deudas, el trámite de embargos por impagos a bancos o las ejecuciones de las hipotecas han disparado un 60% el número de asuntos en los juzgados de Primera Instancia este año, según los datos del Consejo General del Poder Judicial. El colapso es tal que estos juzgados tienen pendientes de resolver más de 50.000 de asuntos y el caos va a más por el aumento de casos derivados de las dificultades económicas.
Las jurisdicciones de la provincia en las que se implantarán los juicios rápidos civiles para las reclamaciones de deudas, divorcios y separaciones consensuadas así como los desahucios permitirán reducir las causas pendientes y aligerará los juzgados.
De esta forma, los juicios rápidos civiles llegan en un momento en el que las demandas por deudas se han disparado y seguirán al alza, pues el CGPJ alerta de que 2010 será el año en que los juzgados alcanzarán el mayor volumen de trabajo como consecuencia de las demandas derivadas de la crisis económica.
De acuerdo con estas previsiones, el número de pleitos por reclamaciones de deudas crecerá hasta un 32% en relación al año 2008 y se superarán con creces los 2.000 asuntos por juzgado, cuando el Poder Judicial recomienda que cada magistrado lleve una media de mil asuntos.
En Valencia los juicios rápidos civiles se aplican de forma experimental en separaciones y en Alicante se planteó incorporarlos para desahucio, pero la propuesta no llegó a ponerse en marcha.