REDACCIÓN
El juicio contra los doce implicados por la Operación Avispa apenas está dando sus primeros pasos en la Audiencia Nacional y ya empiezan a aparecer situaciones de testigos que se niegan a declarar por temor a las represalias contra ellos o sus familias. Ayer se conoció la situación de dos altos funcionarios del Ministerio del Interior de Georgia que se niegan a venir a España para declarar en el proceso como peritos por el peligro que se crea para su seguridad. La Fiscalía Anticorrupción presentó este correo electrónico ante el tribunal para que se aceptara como prueba a fin de acreditar la peligrosidad de los acusados.
Durante los próximos días, el tribunal seguirá analizando las cuestiones previas planteadas por las partes y no está previsto que los acusados empiecen a declarar hasta el día 10 de noviembre, el próximo martes. Los doce acusados se enfrentan a penas de entre tres y doce años de prisión. La organización está acusada de blanquear en el mercado inmobiliario de Alicante y Málaga el dinero de las actividades ilícitas de la mafia rusa. El abogado del presunto cerebro del grupo pidió ayer que se anulara la extradición de éste a España.