PERE ROSTOLL
La Diputación de Alicante "cortó" su relación con el Consorcio de Museos de la Generalitat después de que la administración autonómica se negara a financiar una exposición sobre Miguel Hernández, cuya figura se recordará en 2010 con motivo del centenario de su nacimiento. El presidente de la institución provincial, Joaquín Ripoll, tenía prácticamente tomada la decisión de abandonar el organismo pero el rechazo a la muestra fue la gota que acabó por colmar el vaso y que ha originado, a día de hoy, una situación insólita: tanto la Diputación como también el Consell preparan ahora, aunque cada uno por separado, sendas exposiciones sobre la vida y el legado del poeta oriolano.
Ya hace meses que a Joaquín Ripoll le rondaba la idea de abandonar el Consorcio de Museos de la Generalitat para diseñar una oferta propia, tal y como finalmente ha hecho con el nombramiento del ex director del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) y del Reina Sofía, Juan Manuel Bonet, como coordinador del Mubag al que se sumarán las salas de los bajos del Palacio Provincial y las que se ubicarán en el Auditorio de Campoamor. A la Diputación le costaba 150.000 euros al año su cuota en el Consorcio de Museos de la Generalitat. Y a cambio recibía el montaje de tres exposiciones. Hace unos meses, la institución alicantina planteó al responsable del organismo autonómico, Felipe Garín, la organización de una muestra sobre el poeta oriolano como parte de la conmemoración del centenario de Miguel Hernández.
Inicialmente, la contestación fue positiva. Pero donde dije digo, digo Diego. Con posterioridad, sin embargo, la Generalitat decidió rechazar la propuesta de la Diputación por una supuesta falta de fondos para afrontar la financiación de la muestra. Esa fue la excusa que recibió la Diputación. La decisión de abandonar el Consorcio de Museos estaba tomada pero, encima, la negativa a la exposición sobre Miguel Hernández cargó todavía más de razones al titular de la institución provincial. El pasado martes, cuando Ripoll anunció oficialmente la ruptura y presentó a Juan Manuel Bonet como coordinador de la oferta museística, de hecho, el presidente de la Diputación esgrimió, como el principal argumento para avalar la medida, que el Consorcio de Museos no contaba para nada con la provincia de Alicante. Incluso, el portavoz del PSPV en la Diputación, Antonio Amorós, como se recordará, respaldó, igualmente, la decisión del equipo de gobierno del PP en la corporación y tildó el Consorcio de Museos de "fraude".
A partir de ahí, la Diputación empezó a diseñar una exposición propia sobre la figura de Miguel Hernández como parte esencial de los actos relacionados con el centenario del nacimiento del poeta; y, al tiempo y para sorpresa de la institución provincial, el Consorcio de Museos empezó también a organizar otra muestra sobre la figura del insigne oriolano. Con cada uno haciendo la guerra por su cuenta, es casi seguro que en 2010 coincidan en la provincia -en una situación insólita- la exposición de la Diputación y la del Consorcio de Museos, organismo del que sigue formando parte el Ayuntamiento de Alicante, institución controlada por el bando campista del PP. Y todo ello sin que el Consell haya ofrecido, de momento, ayudas a la institución provincial para colaborar en el año hernandiano.