REDACCIÓN
Las secciones sindicales de Ferrocariles de la Generalitat Valenciana (FGV) reclamaron ayer una reunión urgente con el conseller de Infraestructuras y Transportes, Mario Flores, para que les aclare "en persona" el futuro de la empresa tras reiterar su rechazo a la privatización de las nuevas líneas L2 del TRAM de Alicante y la T2 de Valencia.
UGT, CC OO, SIF y SFIV han celebrado esta semana una reunión para analizar la actual situación que atraviesa FGV, con una "elevadísima deuda", y las "políticas privatizadoras que la Consellería está planteando para los servicios de mantenimiento y para las nuevas líneas en Valencia y en Alicante". Según los sindicatos, la entrada de la iniciativa privada en el ferrocarril valenciano "no va a disminuir la deuda, sino que la va a incrementar", tras poner como ejemplo que "en Alicante los servicios de mantenimiento del TRAM están en manos privadas desde el año 2000 y ya veremos cuáles son nuestros números". Añaden que Flores "engaña" a los ciudadanos al decir que su propuesta ya se aplica en otras ciudades porque "en esos casos las empresas privadas adelantan la inversión".