P. R. F.
AMariano Rajoy se le ha acabado definitivamente la paciencia. Durante una visita a Murcia, el presidente del PP admitió el problema que arrastra su partido con "la corrupción del caso Gurtel". Y para tratar de atajar esa situación, que afecta a la Comunidad Valenciana, y también la batalla interna en Madrid entre Alberto Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre, Rajoy ha convocado al comité ejecutivo nacional el próximo 3 de noviembre, tal y como informó Génova a través de un comunicado. "Santo Job sólo hay uno en la historia", apuntó Mariano Rajoy de forma gráfica para evidenciar que su paciencia ha llegado al límite. "No acepto la corrupción de ninguna de las maneras. Me parece una porquería", subrayó sobre la operación Gürtel antes de advertir que "si una persona del partido ha hecho lo que no debe, no puede pertenecer al PP".
Mientras, Francisco Camps decidió salir a defender a Ricardo Costa. Fue casi el único dirigente del PP, al margen de Juan Costa -hermano del ya ex secretario regional de los populares valencianos-, que lo hizo. "Todos en el PP", tanto en la Comunidad como en el resto de España, tienen "el mayor respeto" y avalan la "excepcional gestión de Ricardo Costa como secretario general y como portavoz parlamentario" en las Cortes. "Esta cuestión de hoy nada tiene que ver con su gestión como secretario general y como portavoz", aseveró el titular de la administración autonómica.
El ex ministro y diputado popular Juan Costa, hermano de Ricardo, avisó a su partido de que cuando se toman decisiones políticas no se puede actuar "de manera arbitraria". "A mí me ha sorprendido profundamente esa decisión y creo, honestamente, que en política hay cosas que no se debe y no se pueden hacer", declaró tras finalizar el pleno del Congreso. Costa señaló que su hermano, como cualquier otro militante, debe asumir las responsabilidades que le sean exigibles, sean políticas, legales o estatuarias, pero acto seguido lanzó una advertencia a la dirección del PP: "Cuando se toman decisiones políticas hay que dar explicaciones, hay que ser transparente y nunca, en ningún caso, hay que actuar de manera arbitraria". Juan Costa es casi el único mandatario del PP que está defendiendo al ex número dos de Francisco Camps.