A. PRADO
Invitados por Cáritas Diocesana y participantes en unas jornadas de conflictos olvidados en la Universidad de Alicante, dos cooperantes en Afganistán de Cáritas de EE UU (CSR) expusieron ayer la importancia de incrementar la ayuda humanitaria a la población afgana, que vive en conflicto continuo desde hace 30 años, así como de mantener las tropas extranjeras.
"La presencia de fuerzas militares internacionales es necesaria para llegar a una solución de paz. El pueblo afgano necesita al resto del mundo para alcanzarla y resolver un conflicto, que no empezó en Afganistán, vino de fuera, sobre todo de Pakistán", señaló ayer el líder comunitario afgano Fazl Ahmad, trabajador de CRS, quien destacó la aportación humanitaria internacional: "Si no fuera por la ayuda humanitaria, la mitad de la población afgana no habría podido sobrevivir o tendría que haber salido del país". El jefe de la CRS en Afganistán, Andrew Sheafer, subrayó el esfuerzo que hay que hacer en ayuda al desarrollo, "porque hablar sólo de soldados no es suficiente, los pasos para la paz deben venir de muchos frentes y tiene que nacer de Afganistán". Esta entidad desarrolla proyectos educativos, de infraestructuras de agua potable, alimentación y trabajo con las mujeres, atendiendo a 350.000 personas en aldeas. "El país sigue en guerra y la situación económica y sanitaria ha empeorado, no hay zonas seguras y la falta de alimentos amenaza con una catástrofe".