D. N.
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, dejó claro ayer que no tiene ninguna intención de marcharse antes de agotar la legislatura y que mantendrá su "compromiso" con los electores "hasta el final". Así lo afirmó durante la sesión de control que se celebró en las Cortes.
Ante la insistencia del portavoz del PSPV, Ángel Luna, y posteriormente de la síndic de Compromís, Mónica Oltra, invitándole a dejar su cargo, el presidente de la Generalitat recordó que "en democracia las legislaturas duran cuatro años". "Nosotros tenemos un compromiso con todos nuestros conciudadanos que adquirimos cuando nos votaron de forma mayoritaria, y en los buenos momentos y en los malos momentos siempre hay que estar y estaremos hasta el final", afirmó.
Anteriormente, el portavoz socialista había afirmado que la reunión de los tres "barones provinciales" del PP supuso una "declaración de incapacidad" del jefe del Consell. Por ello, Luna apeló a directamente "a los tutores" de Camps -en referencia a los presidentes provinciales de la formación, José Joaquín Ripoll, Alfonso Rus y Carlos Fabra- para que pusieran fin a la situación de parálisis de la Generalitat.
Camps recogió el guante y bromeó sobre el cambio de actitud de los socialistas con el castellonense Carlos Fabra, "que siempre me pregunta quién es ese Luna que me insulta. Hoy le diré que no le ha insultado y que lo ha tomado como un gran referente político de la Comunidad". Acto seguido repasó lo que considera los logros de su gobierno y señaló que la Generalitat se ha mostrado como uno de los ejecutivos "más dinámicos" frente a la crisis.
La síndic de Compromís Mónica Oltra también incidió en la falta de actividad del Gobierno autonómico y acusó a Francisco Camps de ser el responsable "del padecimiento de miles de familias". Oltra también hizo referencia a las palabras que el día anterior había pronunciado Camps en las que instaba a no hablar de política y hacerlo más de economía. Al igual que había hecho antes Ángel Luna, la diputada de Compromís recordó que este mismo argumento era el que utilizaba "un viejo dictador que había", en referencia a Franco.
Por su parte, el portavoz del Grupo Popular, Rafael Maluenda, cargó las tintas contra el presidente Zapatero por "castigar a la Comunidad" en beneficio de Andalucía, Extremadura, Cataluña y "las empresas del clan de amigos de la Moncloa". Así, señaló que "Pepiño Blanco" adjudicó a Teconsa -una de las firmas a las que se relaciona con el caso Gürtel- "437 millones de euros, 40 veces más que toda la trama junta". Maluenda preguntó a Camps por los Presupuestos, momento que éste aprovechó para proponer al presidente del Gobierno central "un Plan Confianza para toda España, en función del número de habitantes de cada comunidad", que impulse "inversiones productivas", a pesar de que la Generalitat todavía no ha desarrollado su propio plan.