CLARA R. FORNER
Los índices de evolución real de la actividad empresarial y comercial de Alicante durante el tercer trimestre de este año y de confianza empresarial revelan datos francamente negativos para la ciudad, pues se sitúan en -11,74% y en un -2,89%, respectivamente.
El presidente de la Agencia Local de Desarrollo, Juan Seva, y el profesor del departamento de Organización de Empresas de la Universidad de Alicante, Jorge Valdés Conca, ofrecieron ayer estos datos al presentar el informe del Observatorio Empresarial y Comercial, que analiza la actualidad económica de Alicante por sectores productivos, estudiando las cifras de negocio, empleos, inversiones, precios y costes totales.
En todos los sectores la evolución real del trimestre ha sido inferior a la confianza que habían depositado en él los empresarios.
Por ejemplo, en hostelería y turismo, que es la que mejores resultados ha obtenido porque el estudio se refiere a los meses de verano, "las altas expectativas" que las empresas tenían (17 puntos) no se han vito cubiertas, pese a que se han mantenido en valores positivos con 11,33 puntos. Pero este dato supone un avance de 18 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, obteniendo unas cifras de negocios del 38%.
El comercio "ha sido, posiblemente, el sector más desfavorecido" pues, aunque su volumen de negocio ha mejorado respecto al segundo trimestre, "en términos generales las empresas no han visto cubiertas sus expectativas". De hecho, Jorge Valdés explicó que la construcción, que era el sector que más había acuciado la crisis, "ha dejado de ser el peor sector en términos relativos, al mejorar diez puntos porcentuales, mientras que el comercio ahora es el peor", pues se sitúa en el -17,11% frente a un -12,35%.
En la construcción ha habido cierta mejoría, sobre todo en las inmobiliarias, pero muchas constructoras que tienen proyectos con licencia no pueden relanzar las ventas por falta de préstamos bancarios.
La industria ha experimentado una ligera mejoría y el sector servicios se sigue caracterizando por su estabilidad. Lo curioso es que varias empresas han cambiado de actividad sin cambiar ni siquiera el nombre ni la dirección. Por ejemplo, señaló el profesor, una peluquería se ha reconvertido en una asesoría.