S. E.
La Audiencia Provincial juzgó ayer a un hombre acusado de traer a la provincia a mujeres desde Rumanía con la promesa de trabajar en el campo y de obligarlas a prostituirse. El fiscal, que pide para él una pena de 35 años de prisión le acusa también de haber violado a dos de ellas. Durante la vista, el procesado negó todos los hechos, si bien una de las víctimas sostuvo toda su denuncia y la otra no compareció.
El fiscal, que en el juicio retiró su acusación del delito contra los derechos de los trabajadores y mantuvo los relacionados con la prostitución y agresiones sexuales, sostiene que trajo a ambas a la provincia en 2003 con la excusa de ofrecerles trabajo en la agricultura. Después, presuntamente las trasladó a clubes de alterne de Dénia para obligarlas a ejercer la prostitución. Ante la negativa de estas, las golpeó y violó, todo según el ministerio público.
Una de las víctimas ha mantenido que fue obligada a acostarse con clientes, mientras que una testigo negó que le dieran parte del dinero que cobraban al acusado. Este último, defendido por el letrado José Luis Sánchez Calvo, incidió en su inocencia.