VICTORIA BUENO
La presión de la demanda de estudios de formación profesional (FP) no parece tener fin, hasta el punto de que iniciado el curso la Conselleria de Educación ha tenido que abrir nuevas aulas de FP y contratar al correspondiente profesorado por la avalancha de alumnos que la crisis económica y el consecuente paro ha devuelto a las aulas.
En el conjunto de la Comunidad se han añadido medio centenar de aulas nuevas con ratios que superan el número oficial de 30 alumnos por clase y llegan a los 35 a consecuencia de la citada demanda. Dieciocho de estas aulas de más se han abierto en trece institutos de la provincia y cada una de ellas lleva aparejada la contratación de dos profesores y medio.
Esta medida suma más de 600 alumnos en una matrícula de por sí mucho más abultada que el curso pasado. En el inicio del curso el incremento de estudiantes en ciclos formativos en la provincia ya era del 7,5% con respecto al año anterior, cerca de 1.400 más, a los que añadir ahora casi un 50% más apenas un mes después de iniciado el curso.
Desde la portavocía del colectivo de directores de Secundaria Laura Oliva se lamenta de "la falta de previsión y planificación" de la conselleria pese a que los índices de matrícula ya apuntaban en junio a una mayor demanda. "El aumento de grupos de FP ha sido una medida excepcional pero también responde a una cierta rectificación porque a la hora de organizar los grupos de alumnos en junio se actuó de forma cicatera por parte de la inspección", puntualizan los directores consultados.
Disciplinas relacionadas con la Enfermería, la Impresión en Artes Gráficas, la Electromecánica de vehículos, la Administración y Finanzas, Educación Infantil, Integración Social, Salud Ambiental, Sistemas microinformáticos o el Mantenimiento de instalaciones de Frío en centros de Alicante, Alcoy, Almoradí, Benidorm, Dénia, Elche, La Vila, Onil y San Vicente figuran entre las más demandadas por los últimos incorporados a la FP. "Las campañas informativas sobre esta formación y sus salidas profesionales gracias a las prácticas en empresas de la zona también han tenido mucho que ver en este boom de la FP, sin dejar de lado las repercusiones claras de la crisis que vivimos", señalaron responsables de los ciclos formativos.