P.. R. F.
o hay dudas. Ricardo Costa ya no es secretario general del PP en la Comunidad Valenciana. Así lo ratificó ayer la número dos popular, María Dolores de Cospedal, y otros destacados dirigentes de Génova después de conocerse que conforme al acta de la reunión que la dirección regional, con Francisco Camps a la cabeza, celebró el pasado 13 de octubre, Costa continuaría siendo a día de hoy el número dos dos de los populares valencianos. En Génova sugieren que el documento, que firman el propio Camps y César Augusto Asencio, es provisional, no está validado e, incluso, que podría haber sido elaborado "ad hoc" para intentar salvar la cabeza de Costa, también defenestrado como portavoz en las Cortes a raíz de su vinculación con el caso Gürtel.
En el acta se apunta que el citado Costa pide respaldo a su gestión y que se defienda su honradez ante Génova. El documento establece que el número dos del PP sólo se apartará de su puesto en el caso de que Madrid le abra una investigación interna, algo que todavía no se ha producido. El ahora diputado autonómico, de hecho, habría enviado ya alguna documentación al comité de conflictos del PP aunque a título personal. Por lo tanto, de acuerdo a ese acta, Costa continuaría siendo secretario del PPCV.
Sin embargo, tanto De Cospedal, la dirigente popular más beligerante con la situación y la más dispuesta a tomar medidas, como Soraya Sáenz de Santamaría, una persona la estricta confianza de Mariano Rajoy desde su puesto en el Congreso, dejaron ayer sin efecto el contenido de ese documento, ratificaron la defenestración de Costa y, de paso, volvieron a poner en evidencia a la cúpula de los populares valencianos. Es, de hecho, Francisco Camps y César Augusto Asencio, designado como relevo de Costa sin el acuerdo preceptivo de la junta directiva regional, los que rubrican el acta de la convocatoria.
De Cospedal subrayó que las actas de la reunión del pasado 13 de octubre son papel mojado y que Costa ya no ocupa puesto alguno en el PPCV. "Si, claro que ha dejado de ser secretario general", argumentó. La número dos de Rajoy apuntó que las actas en las que se refleja el contenido de las reuniones del PP "no son firmes" hasta que se celebra la siguiente reunión. "Hasta ese momento, todo el mundo puede opinar sobre las actas como es lógico", aseveró De Cospedal antes de anunciar que el PP ampliará la denuncia por las filtraciones del sumario y la documentación de la operación Gürtel. El jefe del Consell, Francisco Camps, por su parte, se limitó a señalar, durante un acto en Valencia, que el acuerdo de la dirección regional del PP "se está cumpliendo en todos sus extremos".
En defensa de Ricardo Costa salió ayer a la palestra su hermano Juan, diputado del PP y en su día uno de los nombres que salió a la palestra como posible rival de Mariano Rajoy en el último congreso del PP celebrado en la ciudad de Valencia. El también ex ministro reclamó a la dirección popular que "dé la cara" toda vez que, a su juicio, la formación debe ofrecer una explicación clara y pública sobre la relación que mantuvo durante 15 años con las empresas de la operación Gürtel.