JULIA RUIZ
La situación de crisis económica que atraviesa España y la Comunidad tendrá su reflejo en los presupuestos de la Generalitat de 2010 que, por primera vez en su historia, verán congelado su crecimiento. El vicepresidente segundo del Consell, Gerardo Camps, llevó ayer al pleno del Consell el anteproyecto de unas cuentas que aumentan respecto a 2009 un testimonial 0,7% y se situan en la cifra de 14.393 millones de euros. El documento económico trata de salvar los muebles en el gasto social -crece un 2,1%-, pero presenta recortes importantes en el resto. El departamento de Medio Ambiente, Agua y Urbanismo que capitanea el vicepresidente tercero Juan Cotino será el más castigado ya que pierde 25% de su presupuesto.
De los departamentos "sociales" es el de Bienestar Social el que registra el mayor aumento; un 13,6%. Sin embargo, este crecimiento tiene trampa, ya que incluye la inyección económica del Gobierno central por la dependencia -se destina más de 94 millones- y la renta mínima garantizada -18 millones-. El área de Educación, con un gasto de 4.400 millones, sube un 5,2% y Sanidad, con 5.700 millones; un 1,1%. El resto de áreas se mueven en una horquilla que va desde el aumento del 0,8% de Industria y el citado descenso del 25% en Medio Ambiente.
Aunque el vicepresidente sólo dio datos parciales del anteproyecto e hizo hincapié en los más positivos -el contenido completo se conocerá el próximo jueves cuando sea presentado en las Cortes-, admitió que los ajustes afectarán a los capítulos de inversiones que "descienden" en su conjunto. Con todo, argumentó que este descenso quedará compensado con los 602 millones de euros del Plan Confianza obtenidos este año mediante operaciones extrapresupuestarias -créditos y préstamos-, pero que se gastarán en 2010. Si se sumara este concepto, la inversión aumentaría, calcula la conselleria, un 20%.
Por otra parte, Camps admitió que el Consell compensará la reducción de ingresos como consecuencia de la caída de la recaudación por los tributos acudiendo a la deuda. En concreto, agotará el límite permitido por el Gobierno central y el déficit público alcanzará el 2,4% del Producto Interior Bruto (PIB). En términos absolutos, el Consell prevé endeudarse el año próximo por un total 2.500 millones de euros. También justificó el recurso a la deuda en el hecho de que, por primera vez, las comunidades autónomas recibirán menos ingresos vía modelo de financiación. Camps obvió que el nuevo modelo aportará más recursos por la vía de los tributos cedidos. El conseller, que un año más calificó los presupuestos como "los más sociales de la historia", añadió que son una cuentas "austeras, creíbles y eficaces" en contraposición, dijo, a las aprobadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.