P. R. F.
Del primer al último escaño en apenas una semana. A pesar de que el martes, Rafael Maluenda, nuevo síndic del PP en las Cortes, dejó en el aire el sillón que ocuparía Ricardo Costa en el primer pleno después de que Génova forzara su defenestración por su implicación en la operación Gürtel, lo cierto es que, finalmente, Costa no sólo esquivó ayer la fotografía -excusó su asistencia- sino que, además, Maluenda ya ocupa el lugar preferente detrás de Camps. ¿Y Costa? El hasta ahora número dos del PP ha pasado al escaño número 98, ubicado en la cuarta fila de la bancada popular.
Tras arrancar el pleno a las 10.30 horas, Maluenda ocupó por primera vez el primer escaño del grupo del PP. Junto al nuevo síndic popular, un veterano diputado con acta en las Cortes Valencianas desde 1983, ocupó asiento el nuevo secretario general del PP, César Augusto Asencio. En principio, la dirección del PP había optado por asignar a Costa un escaño en la segunda fila pero en un lugar privilegiado junto a varios dirigentes con peso en las filas populares. Fue el propio Costa el que sugirió que le ubicaran en el último escaño del grupo. En la última fila y junto a uno de los pasillos. En todo caso, Rafael Maluenda matizó que todo está pendiente de una reestructuración de la bancada popular.
Maluenda, que ha formado parte de las Cortes durante todos los mandatos autonómicos, presidió por primera vez la reunión del grupo parlamentario con un tono moderado, explicaron fuentes del PP, y pidió a los diputados que mantengan el ritmo de trabajo. Rafael Maluenda, se ofreció a colaborar con todos y reiteró su plena disposición a mantener una relación fluida con los miembros del grupo. Entre los que asistieron a la sesión no estaba Ricardo Costa. En la dirección regional del PP atribuyeron la ausencia del hasta ahora portavoz parlamentario a los preparativos de la documentación que precisa para afrontar la citación del comité de derechos y garantías del partido que debe analizar su gestión. La convocatoria de ese órgano -encargado de afrontar los conflictos internos en el PP- no tiene todavía fecha marcada, explicaron fuentes de Génova.
Lo cierto es que el ambiente en las filas populares es de temor y preocupación ante un escenario, el que se abre con la querella que presentarán la próxima semana los socialistas, que puede acabar abocando al PP a una nueva investigación judicial, en este caso, con la financiación del partido como principal argumento, de acuerdo al informe policial que salió a la luz pública hace unos días.
Dirigentes populares temen nuevas imputaciones. La denuncia va dirigida, entre otros, contra Camps, Costa y Rambla por siete supuestos delitos. En ese escenario, el jefe del Consell debatirá hoy en las Cortes sobre el caso Gürtel con la oposición.