REDACCIÓN
Acorralados por la oposición, tres consellers -Juan Cotino, Belén Juste y Trini Miro- tuvieron que salir ayer en el pleno de las Cortes en defensa de la gestión de sus departamentos y, de paso, negar cualquier tipo de trato de favor en las adjudicaciones, como en el caso de las mercantiles ligadas a la trama de Francisco Correa y El Bigotes. El conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, Juan Cotino, garantizó, a preguntas del socialista Francesc Signes, que no ha "beneficiado, a conciencia, ni perjudicado a ninguna empresa" en el ejercicio de sus funciones.
Tampoco aclaró la consellera de Cultura y Deporte, Trinidad Miró, la relación de la Fundación de La Luz de las Imágenes con Orange Market, a través de dos facturas, una de promoción de un campeonato de tenis y otra para una exposición. "Nada es irregular, todas las operaciones son de acceso público y han sido auditadas por organismos autonómicos", replicó Miró a la socialista Ana Noguera
Y, finalmente, la titular de Turismo, Belén Juste, en debate con la diputada Maisa Lloret, reiteró que la relación contractual entre su departamento y la empresa de El Bigotes "no existe" tras el incumplimiento de las condiciones estipuladas por la celebración de la última edición de Fitur.