MAYTE DUCAJU
Los alumnos universitarios hablan mucho por el teléfono móvil y compran poca prensa; el cuidado personal no es lo que más les preocupa pero el ocio forma parte de sus vidas. Tampoco gastan mucho en libros mientras que en restaurantes invierten cien euros más que en pagar la matrícula para estudiar en 2008. Este panorama es el que presenta el informe del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas para conocer "La contribución socioeconómica de las universidades públicas valencianas". El desembolso medio anual de estos jóvenes fue de 6.508 euros. Los montantes más elevados se producen por la alimentación (973 euros al año, lo que supone un 14,9% del total); transporte (842 euros); ocio, viajes, deporte, cine, espectáculos y cultura (719); restaurantes y hoteles (663); enseñanza: tasas, idiomas (509), vestido/calzado (508), vivienda, agua, luz, electricidad (462), móviles (4.236), ordenadores (376), prensa (82) y otros: peluquería, estética, (276).