EFE/ INFORMACION.ES
La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, y el vicepresidente de la Diputación provincial, Carlos Mazón, han ofrecido su apoyo para que la capital alicantina se convierta en sede del primer congreso europeo y del primer congreso mundial de mujeres gitanas.
El ofrecimiento se ha realizado después de que el director del Instituto de Cultura Gitana, Diego Fernández, en el marco del primer congreso nacional de Mujeres Gitanas que se celebra hoy y mañana en Alicante, haya propuesto que España acoja estos dos cónclaves internacionales, si este colectivo de mujeres así lo decide.
En cuanto al presente encuentro, en el que se han inscrito cerca de 350 personas, la coordinadora del Área de Mujer del Instituto de Cultura Gitana, Alexandrina da Fonseca, ha explicado: "hoy es el día de dar con el puño en la mesa para decir que esto es lo que queremos y esto es lo que vamos a presentar a los poderes públicos".
En concreto, Da Fonseca ha asegurado que lo que buscan las mujeres de este colectivo es "iniciar un camino" hacia la libertad que las no gitanas iniciaron "hace treinta años".
Por su parte, la subsecretaria del Ministerio de Cultura, Mercedes Palacio, quien también ha participado en la reunión, ha recordado que la gitana es la minoría "más importante" de España.
Palacio ha defendido que las gitanas desempeñan un "gran papel" para el "apoyo" de sus mujeres y sus jóvenes, que ya entran a formar parte de instituciones como el mundo universitario.
También ha expuesto que este colectivo es "un ejemplo" por la "responsabilidad" con la que ejerce su "libertad", con la que ha justificado la importancia del congreso.
A su vez, la directora general de Familia de la Generalitat, Carolina Martínez, ha destacado que la mujer gitana es "transmisora de valores", que debe luchar contra una "mayor desigualdad", ante la que tienen que "reivindicar sus necesidades".
Asimismo, el director del Instituto de Cultura Gitana ha afirmado que la de hoy ha sido "la primera vez" en que las autoridades han hecho una declaración de intenciones de este tipo, como la de la alcaldesa de Alicante, quien ha concluido su intervención con un "olé por las mujeres gitanas del siglo XXI".