P. C.
Una operación conjunta de la Guardia Civil de Alicante y la Policía Nacional de Málaga ha permitido desmantelar en la Costa del Sol una importante red internacional dedicada al tráfico de hachís a gran escala y la investigación ha finalizado con diez detenidos y la incautación de 550 kilos de hachís. El juzgado de Instrucción número 2 de Torrevieja ha sido el encargado de dirigir las investigaciones iniciadas por la Guardia Civil de Alicante y la semana pasada ordenó el ingreso en prisión de siete narcos apresados en Benalmádena, donde vivía el jefe de la banda, y otros municipios malagueños.
Cuando se iniciaron las pesquisas sobre el presunto líder de la red, el tunecino F.E., la Guardia Civil comprobó que la Policía de Málaga también le seguía la pista y a partir de ahí efectuaron las pesquisas de forma conjunta. La red enviaba hachís tanto por carretera como a través de desembarcos por todo el litoral mediterráneo, incluido Alicante.
La operación se inició con la incautación en un peaje de Barcelona de una autocaravana con 500 kilos de hachís y la detención de su conductor. Posteriormente arrestaron a otras dos personas en Coslada con 50 kilos de hachís y la semana pasada fueron detenidos el jefe y otras seis personas en la Costa del Sol.
El jefe tenía una red de colaboradores para captar clientes, comprar hachís en Marruecos, obtener vehículos para el transporte y comprar tarjetas telefónicas para sus comunicaciones, según la información facilitada ayer por Interior.