V. B.
La portavoz de los directores de Secundaria de la provincia, Laura Oliva, aplaude la iniciativa de sus compañeros "porque todo lo que sea ser solidario es digno de aplauso y de quitarse el sombrero", dijo, pero echó en falta "la presencia de los profesionales de Servicios Sociales en los centros, que la Conselleria de Bienestar Social se implique con la de Educación porque es evidente que existe una labor que debe hacerse al mismo tiempo con las familias y nos faltan estos otros profesionales", precisó.
Esta reivindicación la han reiterado desde los institutos desde que surgieron los primeros brotes de violencia escolar, necesitaban profesionales ajenos a la vertiente estrictamente académica, psicólogos y trabajadores sociales, para hacer frente a la situación que se evidenciaba en las aulas. Ahora, la crisis económica vuelve a dejarse sentir también en la escuela. "En más de un instituto los profesores han comprado algún bocadillo puntualmente a un alumno o les hemos procurado libros de muestra de las editoriales. El modelo de intervención social aislada de los centros corresponde a otra época", denuncia la portavoz del colectivo provincial al tiempo que lamenta que ante situaciones de este tipo "nadie se dé por aludido".
En parecidos términos se pronunciaron desde CC OO al señalar su delegado en l'Alacantí, Francisco García, que lo que están haciendo los profesores de Virgen del Remedio hay que "aplaudirlo pero debería estar cubierto por las administraciones, que conocen lo que sucede pero la respuesta es escasa y tardía por la local y desde la autonómica, cero".
Los datos de la Concejalía de Acción Social en junio de 2009 evidenciaban una demora de cita de 5 meses en el centro de Virgen del Remedio que había duplicado ya entonces su demanda (un 105% de aumento) con respecto al año anterior.