D. NAVARRO
No es el momento de críticas ni de guerras internas por el poder, ahora toca cerrar filas y aguantar el chaparrón. La alcaldesa de Alicante y uno de los mayores apoyos de Francisco Camps en la provincia, Sonia Castedo, se mostró ayer contundente al ser cuestionada por el nuevo equilibrio de fuerzas que se ha establecido entre campistas y ripollistas a raíz del caso Gürtel. "Aquí hay un único partido y el que quiera romper esa unidad no debería formar parte del PP en este momento", aseguró, "aunque sea por respeto a los militantes que día a día se están dejando la piel para apoyarnos".
Castedo reconoció que la formación vive "un momento complicado, es absurdo negarlo", pero no cree que eso pueda ser excusa para cuestionar las decisiones que se toman, en referencia a las críticas de algunos dirigentes populares que han expresado sus dudas sobre si la destitución de Ricardo Costa como secretario general de la formación será suficiente para frenar el golpe. "Entiendo que haya personas que, se haga lo que se haga, nunca van a dar la crisis por cerrada. Por mi parte puedo decir que apoyo y siempre apoyaré lo que decida mi presidente nacional, Mariano Rajoy, y mi presidente regional, Francisco Camps", defendió la primera edil de Alicante, tras participar en un acto solidario organizado por la Asociación Humanitaria Americana.
Pero su reflexión no quedó ahí y afirmó que "ya está bien de tonterías", parafraseando a José Joaquín Ripoll, que el miércoles utilizaba esas mismas palabras para reclamar medidas más contundentes a la dirección regional del partido. En este punto, Sonia Castedo señaló que "el que no esté de acuerdo con lo que se marca, puede irse (del PP) de la misma forma que llegó. No se obliga a ningún militante a quedarse de igual forma que no se le obliga a entrar".