El presidente provincial del PP y de la Diputación moderó ayer su discurso crítico con la dirección regional y su gestión del "escándalo Gürtel", aunque volvió a insistir en la necesidad de que se le consulten las decisiones relevantes del partido y en que haya un "diálogo fluido" entre los principales órganos de decisión del partido en la Comunidad. En un tono mucho más conciliador que en días precedentes, Ripoll aseguró que "comparte" la decisión del presidente nacional, Mariano Rajoy, de respaldar al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, como candidato en 2011 y remarcó que su opinión de que las responsabilidades por el caso Gürtel no acaban en Ricardo Costa es exclusivamente "a título personal".
Preguntado en la Universidad de Alicante acerca de si las decisiones de Rajoy son un cierre en falso de la crisis, el dirigente provincial no quiso mojarse: "El tiempo lo dirá", afirmó con cautela. En cuanto a su propuesta de creación de un gabinete de crisis, indicó que la idea "se ha extralimitado", si bien volvió a reiterar la necesidad de que la dirección provincial sea tenida en cuenta por la ejecutiva regional para que las decisiones se tomen "entre todos" e intentar "estar más acertados que hasta ahora".
A juicio de Ripoll, "las decisiones que se han tomado unilateralmente no han tenido los efectos que se pretendía", en referencia al confuso comité ejecutivo regional del martes y, debido a ello, se ha creado "un lío descomunal y una imagen del partido de la Comunidad que no es buena para exportar".
Casualidades de la agenda, el presidente de la Diputación clausuró en el Campus el seminario "Voces y Escrituras del Holocausto" y se mostró condescendiente con las excusas pedidas por el secretario general regional "en funciones" por su escrito negacionista del exterminio9 judío. "Entiendo sus disculpas", zanjó Ripoll