REDACIÓN
La Fundación V Encuentro Mundial de las Familias -integrada por la Generalitat, la Diputación y el Ayuntamiento de Valencia y el Arzobispado-, que se encargó de la organización de la visita del Papa los días 7 y 8 de julio de 2006, declaró unos gastos de 12.277.233 euros durante ese ejercicio, que cerró con unas pérdidas de 2.864.340 euros, según las cuentas de la entidad. El año anterior, el de la constitución de la entidad, tuvo unas pérdidas (casi coincidentes con los gastos), de 206.109 euros.
Según el detalle de las cuentas, la fundación gastó en personal 144.198 euros -con una media anual de personal contratado de 5,87 personas- y destinó 40.971 euros a la compensación por la colaboración de las 9.864 personas que colaboraron (7.264 sólo durante el Encuentro Mundial). La mayor parte del desembolso fue para la contratación de los servicios e instalaciones, 12.079.006 euros. En cuanto a los ingresos, el organismo, cuyo secretario era el entonces vicepresidente del Consell, Víctor Campos, contó con 4.004.651 euros en concepto de "cuotas de usuarios y afiliados"; otros 4.696.391 euros por "ingresos de promociones y patrocinadores"; y 428.540 euros, por "subvenciones, donaciones y legados imputados al resultado". Además, tuvo actividades mercantiles, que le reportaron unos beneficios de 283.207 euros, legales pese a ser una entidad sin fin de lucro al no exceder el 20% de los ingresos totales.
Pegas
A 31 de diciembre de 2006, la entidad tenía deudas a corto plazo con entidades de crédito por 352.620 euros y debía a los proveedores 3.474.868 euros. Al respecto, la secretaria autonómica de Justicia, Patricia Montagud, advierte en su informe del pasado 1 de septiembre en que da por depositadas las cuentas de 2006, que el "déficit de liquidez" de la entidad "podría comprometer el pago de sus deudas y la continuidad de la fundación".
Por otra parte, una auditoria de Ernst&Young sobre RTVV revela que el ente público tuvo unos gastos extra por la visita del Papa de 12 millones.
Asimismo, el PSPV exigió ayer que el gerente de Orange Market, Álvaro Pérez "El Bigotes", comparezca en las Cortes Valencianas para explicar su intermediación, petición ésta que el PP tachó de "ridícula".