REDACCIÓN
La preocupación, la inquietud, la perplejidad y hasta el "cabreo", según las palabras de muchos de los consultados, son estos días sensaciones comunes en los diputados de a pie del grupo del PP, que siguen con esa mezcla de emociones la situación del partido en la Comunidad Valenciana. Los efectos del "caso Gürtel" en el PP valenciano llegaron ayer a una de sus cotas más altas y entre los pocos parlamentarios que acudieron al Congreso la inquietud era palpable a poco que los periodistas sacasen a relucir el asunto.
La bancada popular en el hemiciclo ha aparecido durante estos dos días muy despoblada, y sólo cuando ayer tocó votar el panorama mejoró. Aún así, las ausencias se han dejado notar. De los altos dirigentes del partido con escaño en el Congreso únicamente se ha dejado ver la portavoz del grupo, Soraya Sáenz de Santamaría.
Ayer, el responsable de Comunicación, Esteban González Pons, estuvo en la Ejecutiva de Valencia, al igual que Federico Trillo. Así que no había dirigentes en el Congreso con los que tratar la situación del PP valenciano. Tuvo que desempeñar esa función el diputado Alfonso Alonso, quien al ofrecer una breve comparecencia de prensa debió aportar algunas opiniones sobre los criterios contrapuestos de la dirección nacional y de la valenciana alrededor del "Gürtel".
Fue el único que a micrófono abierto puso voz a la tensión con la que muchos diputados superaron la jornada de ayer. Los demás, desde el anonimato, expresaron su incomodidad con los hechos.
"Es todo un desatino", afirmó uno de los diputados más veteranos. "Quien no esté preocupado es un insensato", manifestó otro con muchos años en el Congreso. "Estas cosas siempre preocupan", señaló uno de los considerados más próximos a Rajoy. Otros han dado un paso adelante: "Esto que ha ocurrido se debe a que no se ha explicado bien qué se pretende, y cuando no se sabe qué se quiere, nada se entiende", argumentó un parlamentario que en otra época ocupó plaza destacada en la sede nacional del PP. "Esta batalla la ha ganado Ricardo Costa", sentenció ayer un diputado muy conocido dentro y fuera del Congreso, antes de que se confirmara el cese de Ricardo Costa como secretario general y portavoz en Les Cortes Valencianas.
Un diputado valenciano eligió una palabra para ilustrar su malestar, "catarsis", y otro expresó su preocupación por una posible explosión interna en el PP de la Comunidad Valenciana debido al empuje de "zaplanistas" y de sectores acólitos del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra. En suma, la situación del partido en Valencia, desde lejos, la observaban los diputados con perplejidad, estupor unos y "cabreo" otros, los que creen que si se hubiera actuado antes el enojo no sería tan plausible.