A. F.
El portavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) en Alicante, Manuel Martínez, confirma que la provincia se ha convertido en los últimos años en un nido de bandas organizadas de todo tipo. Muchas de ellas se dedican al robo y posterior comercialización de los vehículos y tienen una estructura muy bien definida, según Martínez. No obstante, los cuerpos de seguridad también tienen fichados a muchos delincuentes "multireincidentes" que suelen pasar por comisaría varias veces al año.
Fuentes policiales admiten que en este último caso, cuando es un delincuente común el que roba el coche, los propietarios tienen bastantes posibilidades de recuperarlo. En el caso de que sea una banda la que se lo ha llevado, la cosa cambia. "El delincuente común suele hacer un solo uso del vehículo. Es decir, lo roba, conduce hasta el lugar al que se tiene que desplazar y allí abandona el coche. Por el contrario, muchas bandas se dedican al desguace de los vehículos para después dar salida a las piezas en el mercado negro", informan esas fuentes.
De hecho, buena parte de los golpes que asestaron las fuerzas de seguridad en 2008 a estas redes desenmascararon que casi todas ellas seguían el mismo modus operandi: se sustrae el vehículo, se lleva hasta un taller clandestino que suele estar apartado de los núcleos urbanos, se despieza y por último se envían las piezas a otros países, sobre todo del norte de África.
Uno de los casos más llamativos del pasado año fue la operación que desarrolló la Guardia Civil en Almoradí a finales de noviembre. Agentes de la Benemérita detuvieron al jefe de una organización delictiva al que se le imputaban alrededor de 500 robos de coches en sólo cinco años. El detenido había sido apresado anteriormente en dos operaciones similares y estaba en libertad.