MARIBEL VICEDO
Qué está pasando?" era la pregunta más repetida durante la tarde de ayer por todos los ocupantes de los vehículos que circulaban por el tramo de la CV-70, cercano al lugar donde se descubrió el escondite con explosivos de ETA. Cuando conocían la noticia, los presentes se mostraban sorprendidos, algunos con cara de incredulidad, otros, también, con miedo.
Entre los curiosos, había un grupo de amigos de Granada que estos días participa en un encuentro de montañeros en la cercana Benilloba. Al ver el despliegue de la Guardia Civil y de medios de comunicación a la entrada de un camino, uno de ellos afirmó en voz alta: "Será que han encontrado algo de ETA", sin conocer realmente que era así. Los jóvenes, componentes del equipo Farfollas, reaccionaron atónitos al conocer que lo que, minutos antes había dicho su compañero medio en broma, era verdad.
Cerca del lugar de los hechos se encuentra El Rincón de las Mermeladas, un establecimiento que ofrece productos de la montaña alicantina. Ximo, uno de los propietarios no se podía creer que "en una zona tan tranquila como ésta" se pudiese haber hallado material de la banda terrorista. Asimismo, este comerciante comentó que él frecuenta el camino donde estaba el escondite ya que se está entrenando para realizar el camino de Santiago el próximo año, por lo que decía que cabía la posibilidad de que él también se pudiese haber topado con el arsenal de ETA.
En el pueblo de Confrides, distante cuatro kilómetros, nada más difundirse la noticia se levantó un gran revuelo, sorpresa y temor entre los vecinos, que se reunían en las calles para comentar los hechos, que se limitaban a que se había encontrado un zulo. Tanto los vecinos como los visitantes que han aprovechado el puente festivo para acudir a esta pequeña población de la Marina Baixa, estaban expectantes por la presencia de la Guardia Civil y medios de comunicación. Este área se encuentra rodeada de montañas que forman una muralla natural en el lugar de los hechos, de modo que incluso se anulaba la cobertura de los teléfonos móviles
La tarde seguía avanzando y no cesaban los curiosos que querían conocer la causa de tanto movimiento. Éste fue el caso de una pareja de Valencia que venía de visitar la población de Guadalest y se dirigía hacia la capital del Turia, cuando se encontraron con el despliegue de efectivos de la Benemérita.