REDACCIÓN
El secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, afirmó ayer que es el momento "inaplazable" para que el jefe de la Generalitat, Francisco Camps, "cumpla sus deseos" de convertirse en ex presidente. Al respecto, Alarte hizo un llamamiento para que "algún militante decente" del PP asuma sus responsabilidades.
El socialista se preguntó "qué más necesita Camps para presentar inmediatamente su renuncia, tras la vergüenza" que produce el contenido del informe policial sobre el caso Gürtel, y ha estimado que están "en cuestión todas las instituciones de autogobierno".
Además, reclamó al líder del PP, Mariano Rajoy, "que se calle o que se vaya con Camps", porque pedir "indiferencia y olvido" ante "uno de los casos de corrupción más graves de la historia de España" le deja "absolutamente inhabilitado para ser alternativa política y dirigir" ninguna formación política.
Alarte insistió en que es necesario abrir una "etapa imprescindible de regeneración" y pidió a Camps que su dimisión, que es "la última explicación política que le toca dar", no se produzca "tan tarde como para que a todos nos dé vergüenza que algún día" fue presidente de la Generalitat.
El líder de los socialistas valencianos denunció que el informe refleja que los empresarios "decentes" de la Comunidad Valenciana son "víctimas de la arbitrariedad, favoritismo y las políticas de los amigos" en las contrataciones de la Generalitat, y expresó sus "serias dudas" sobre el destino de los fondos públicos. Según dijo, esos empresarios se quejan de que no cobran las contratas públicas desde "hace mucho tiempo" o de que no pueden hablar por teléfono con el vicepresidente económico del Gobierno valenciano, y están cada día "con los demócratas" en la idea de que hay que "abrir un nuevo tiempo".
También reivindicó que debería ser tiempo de tener un Gobierno "fuerte" y al servicio de los ciudadanos, y se preguntó dónde estaban Camps, el secretario regional del PP, Ricardo Costa, o el secretario de Organización popular, David Serra, el día que "toda España" sabe que está en cuestión "de manera seria e irreversible" el partido que sostiene al Gobierno valenciano.
Insistió en que "la respuesta democrática ha de ser que las urnas hablen", pero hasta entonces deben poner "ya inmediatamente a al menos un militante decente" al frente del Gobierno valenciano como "presidente o presidenta" transitoria que convoque "las imprescindibles elecciones autonómicas" que repongan "la normalidad democrática", y al frente de la cúpula del PP de la Comunidad Valenciana.
Además, pidió la dimisión del director general de Radiotelevisión Valenciana, por ser "la única televisión del Estado español" que no incluyó ayer en su sumario como noticia importante los nuevos datos sobre el caso Gürtel en un informativo que causa "indignación y vergüenza".
Por su parte, el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, aseguró tener "algo más que la impresión" de que el caso Gürtel "se va a llevar por delante a toda una generación política del PP", y pidió al presidente del PP, Mariano Rajoy, que "ponga orden en sus filas" si no quiere "ligar su destino" al del presidente de Francisco Camps.
Mientras, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, cree que el sumario revela "una trama de corrupción que cada vez tiene más tentáculos" y advierte a Mariano Rajoy de que "si no es capaz de poner orden en su partido, de cortar de raíz un asunto de esta naturaleza, es muy difícil que pueda ser creíble como alternativa para gobernar este país".
En Alicante, el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Roque Moreno, exigió a la alcaldesa, Sonia Castedo, que "no se esconda" ante los escándalos y también pidió explicaciones al ex alcalde, Luis Díaz Alperi, por regalo "de relojes de 25.000 euros de precio de venta al público al señor Costa, secretario general del Partido Popular en la Comunidad". En cuanto a Castedo, señaló que "no habla, ni ha hablado ni piensa hablar, por lo que parece. Esta señora se esconde, pero olvida una cosa, que es miembro de la ejecutiva nacional y tendrá algo que decir", en relación con la aparición de las palabras "Alicante Sonia" en el informe de la brigada de delitos contra el blanqueo de capitales. Moreno incide en que se depuren responsabilidades.