P. R. F.
Dispuestos a cobrarse de una sola tacada los ataques del PSPV a Francisco Camps por el caso Gürtel y la moción de censura de Benidorm, el PP está dispuesto a alargar todavía más, si cabe, la elección de Leire Pajín como senadora, un trámite que se alarga ya desde el pasado mes de mayo cuando Andrés Perelló dejó el escaño para marcharse a Bruselas. La comisión del Estatuto del diputado, con los votos de los populares, aceptó la documentación para que la secretaria de Organización del PSOE ocupe una plaza como senadora territorial -cargo que expira dentro de 20 meses con las elecciones autonómicas- pero, sin embargo, el PP quiere someter a Pajín a una especie de "examen de valencianidad" para ver si cumple con los requisitos para ocupar el puesto.
La formación quiere citar a Pajín para "conocer sus compromisos por la defensa de los intereses de la Comunidad en el Senado". El PP apuntó que se trata de una "audiencia" y anunció que su formación ha propuesto también modificar de la ley autonómica de designación de senadores para que en el futuro se incluya esta comparecencia en el proceso de elección de senadores territoriales. Este procedimiento, por ejemplo, no se adoptó cuando Zaplana fue elegido para un escaño en la Cámara Alta, como en esta ocasión, ya iniciada la legislatura. Ahora, la presidenta de las Cortes, Milagrosa Martínez, se pondrá en contacto con Pajín para cuadrar la comparecencia con su agenda.
Entre las preguntas que los populares quieren trasladar a Pajín se encuentra conocer su opinión sobre la Comunidad como "heredera del histórico Reino de Valencia, la denominación de la lengua como "idioma valenciano", los derechos de los valencianos sobre la financiación, la reivindicación del agua del Ebro, el "retraso" del AVE, las carreteras de la Comunidad y "todos los temas de interés general".