P. ROSTOLL
La dirección provincial del PP no ocultó, durante su reunión de ayer, la preocupación que genera el caso Gürtel -sobre todo, a raíz y sus efectos colaterales- entre los cuadros de la formación. El propio líder de los populares en la provincia, José Joaquín Ripoll, sacó a colación la cuestión durante la convocatoria. Fuentes del PP ratificaron que Ripoll admitió que el caso "perjudica" y, tal y como ya hizo el pasado jueves tras el pleno de la Diputación, reiteró la necesidad de que aquellos que tienen la responsabilidad acaben tomando las decisiones que correspondan.
La posición del también titular de la Diputación encaja, de la misma manera, con la que, en términos similares, expresó, en declaraciones públicas, Miguel Peralta, coordinador provincial del PP y parlamentario en Madrid. "Estoy preocupado porque las cosas se están complicando. Puede que no tenga trascendencia electoral a corto plazo pero es necesario, para que no nos afecte en el futuro, que, como dijo María Dolores de Cospedal, el que tenga la responsabilidad tome las decisiones correspondientes", apuntó Peralta, un dirigente de la absoluta confianza de José Joaquín Ripoll.
En esta tesitura, el comité ejecutivo provincial del PP, en su primera reunión tras las vacaciones de verano, acordó la convocatoria de 39 nuevos congresos locales, que arrancarán a partir del próximo 6 de noviembre. Cuando se complete esta segunda tanda, los populares alicantinos habrán cerrado un paquete de 90 asambleas locales. Sin embargo, Joaquín Ripoll optó, en medio de la difícil tesitura por la que atraviesa su partido, por volver a retrasar la celebración de los cónclaves más importantes. Queda sin fecha, de hecho, la elección del nuevo presidente local de Alicante, Benidorm, Elche o l'Alfàs del Pi, cuatro de las juntas locales que arrastran un mayor conflicto en el PP.