REDACCIÓN
La Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF) ha alertado de la escasez de personal sanitario en las cárceles de la Comunidad Valenciana, en lo que supone un "incumplimiento flagrante de la ley de sanidad penitenciaria". El sindicato señala que médicos, auxiliares de enfermería, farmacéuticos y hasta administrativos, se hallan "en cuadro" y asegura que "todas las cárceles tienen alguna carencia."
En la prisión alicantina de Fontcalent, de una plantilla de ocho médicos más un subdirector médico "sólo están cubiertas cinco plazas, y se tiene contratados a dos sustitutos para paliar las carencias asistenciales de una población reclusa de más de 1.100 internos, aunque la capacidad para la que se diseñó era de la mitad", apunta el sindicato, que añade que igual de problemática resulta la escasez de auxiliares de enfermería.
Dada la condición de este centro como prisión para preventivos y al elevadísimo número de ingresos -es donde inicialmente se envían a los presos de Alicante, una de las cuatro provincias españolas con más entradas-, la carga de trabajo es enorme -reconocimientos a todos los ingresos, atención inicial a población muy marginal, elevado número de informes- con lo que la plantilla resulta "absolutamente insuficiente".
La situación no es mejor en el Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent, donde se denuncia, además de problemas de organización, la falta absoluta de personal auxiliar para atender a los 300 internos judiciales. "Es tan grande la carencia de auxiliares que, en muchos turnos, uno sólo de ellos debe cubrir dos pabellones", subraya CSIF.
La cárcel de Villena, un centro altamente masificado, también se suma a la cobertura incompleta de las plazas de sanitarios, además de la habitual no sustitución de los profesionales de baja o vacaciones.