JUANJO GARCÍA GÓMEZ
Las jugosas subvenciones de las Cortes a los grupos parlamentarios, destinadas a sufragar los gastos necesarios para garantizar la buena labor de los diputados y de las que el PP saca la tajada mayor, sirvieron, según la policía, para pagar a El Bigotes parte de la deuda del partido con la trama de Correa, pero también se utilizan para engordar, de forma opaca, las retribuciones de los parlamentarios populares, especialmente los miembros de la dirección, mediante sobresueldos al margen de la nómina oficial. El portavoz, Ricardo Costa, implicado en el caso Gürtel, goza de un complemento de más de 1.800 euros brutos al mes, mientras que el secretario general del grupo, David Serra, tiene un plus de más de 1.600 euros brutos. Los portavoces adjuntos y el secretario adjunto (José Marí) disponen de un sobresueldo de más de 1.200 euros brutos cada 30 días.
Al margen de estas cantidades, todos los diputados, incluida la dirección, reciben otros 360 euros en compensación por los desplazamientos para actividades a las que les envíe el grupo. El grupo popular no respondió a la petición de INFORMACION para ofrecer una explicación sobre el cobro de estas cantidades, que no se hacen públicas y sobre las que existe un hermetismo casi absoluto. El reparto de sobresueldos en el grupo popular es una práctica que no la instauraron los actuales responsables sino que se produce desde tiempo inmemorial aunque con los años el montante ha ido incrementándose hasta alcanzar cifras sorprendentes. Y ello a pesar de las subidas salariales del pasado en las Cortes, dirigidas a "dignificar" las retribuciones de sus señorías. El último aumento, en 2004, supuso una subida salarial de una tacada de 600 euros mensuales y fue la excusa en el PSPV para eliminar los pluses.