Si desde los diversos organismos económicos internacionales se está advirtiendo de que el elevado nivel de paro puede suponer un lastre para la recuperación en España, en el caso de Alicante la caída del ahorro supondrá un peso muerto más para remontar la crisis. Cuanto menos dinero tienen los ciudadanos y las empresas en sus cuentas, "menos capacidad de financiar nuevos negocios existen", señala el vicedecano del Colegio de Economistas, Vicente Llopis. En otras palabras, la provincia tendrá una mayor dependencia de los créditos y de las inversiones que lleguen desde otras zonas del país o del extranjero para salir de la crisis.
"No se trata de nada catastrófico, ni mucho menos, porque Alicante no es un ente aislado y en el mundo actual el capital circula con facilidad. Sin embargo, sí que es una clara señal de la falta de solidez de la economía de la provincia", añade. A su juicio, Alicante sigue siendo demasiado "sensible a la coyuntura" debido a que su tejido productivo se basa en la construcción, el turismo y las manufacturas simples. "No hay tecnología puntera y tenemos competidores en estos sectores por todos los lados", asegura el experto.
En términos generales, las estadísticas muestran que el nivel de ahorro de la provincia siempre se ha situado por debajo de la media nacional. En la actualidad, el volumen de depósitos bancarios per cápita se sitúa en Alicante en 17.572 euros frente a los 24.514 euros del conjunto del país.