J.H.
La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, manifestó ayer que las obras de remodelación del Rico Pérez comenzarán cuando estén claras las actuaciones que se van a acometer con los 4,3 millones de euros que fija el convenio de compraventa firmado hace dos años por el Ayuntamiento y Aligestión, propietaria del Hércules, aunque advirtió que piensa "seguir peleando" por sacar adelante la construcción del nuevo estadio. "No renuncio ni de lejos a llevar adelante ese proyecto", aunque reiteró que los terrenos del plan Rabasa están descartados y que su pretensión es realizar una reforma en profundidad del Rico Pérez "in situ" con una inversión mucho mayor que esos 4,3 millones del convenio, que se comprometió en el pleno del martes a cumplir por la presión de la oposición.
Castedo aclaró ayer que pretende hacer realidad "el proyecto que la gente de esta ciudad votó en su momento y que tiene un apoyo importante, el del Colegio de Arquitectos. No renuncio a ello, seguiré trabajando y conseguiré sacarlo adelante porque la ciudad se lo merece, porque los alicantinos se lo merecen y porque los herculanos se lo merecen también". Dentro de sus conversaciones entra también el Alicante, al que han pedido que presente cuanto antes el proyecto de remodelación del campo de Villafranqueza, con un presupuesto de 3,5 millones de euros que proviene de la venta que en su momento se hizo del Rico Pérez, "por lo mismo, porque se lo merece la ciudad, porque se lo merecen los alicantinos y los aficionados del Alicante".
La alcaldesa dijo estar de acuerdo con cumplir el convenio firmado hace dos años, "el contrato se se cumple pero yo saco adelante el estadio nuevo, lo saco adelante". Preguntada por la fórmula que utilizará, respondió "no lo sé pero lo saco, porque creo que es muy importante. Estoy trabajando ya en ello y ojalá dentro de no mucho tiempo pueda decir que hemos conseguido sacar adelante una obra importante para la ciudad, sin que haya polémicas innecesarias al final".
"Y lo voy a hacer, porque nos lo merecemos", concluyó.