J. E. MUNERA
Mano dura contra las conductas incívicas. La Policía Local de Alicante ha impuesto sus primeras seis multas de 100 euros a otros tantos ciudadanos por orinar en diferentes puntos de la vía pública, entre ellos la plaza de Gabriel Miró y el parque de Canalejas. La Concejalía de Atención Urbana, en coordinación con la de Seguridad, advierte de que estas sanciones pueden elevarse hasta 751 euros en casos de reincidencia. "Tenemos el empeño de que Alicante sea una ciudad cada vez más limpia", explicó Andrés Llorens, edil de Atención Urbana, "y para conseguirlo vamos a combatir las conductas incívicas de una minoría de ciudadanos".
La cruzada del Ayuntamiento contra el incivismo y la suciedad se inició a comienzos de mandato y se ha centrado en la persecución de los graffitis y pintadas, el botellón y los excrementos de perros, que se han saldado hasta el momento con más de 200 sanciones a infractores. Ahora le toca el turno a las micciones en plena calle, que están consideradas como infracción grave en la nueva ordenanza de limpieza aprobada el pasado mes de marzo. En concreto, el artículo 131.b.1 estipula que se sancionará con hasta 751 euros "ensuciar la vía pública a consecuencia de efectuar obras y otras actividades. Asimismo, miccionar o defecar en la vía pública, y cualquier actividad u operación que produzca suciedad en la vía pública que no sea considerada muy grave ni leve". El citado artículo precisa que las sanciones serán graduadas en función del "grado de ejecución, tentativa y, sobre todo, de la intencionalidad, dolo o mala fe de los responsables en relación con la salubridad u ornato públicos". Más adelante precisa que la graduación de la sanción debe basarse en tres criterios: "la existencia de intencionalidad o reiteración, la naturaleza de los perjuicios causados y la reincidencia, por comisión en el término de un año de más de una infracción de la misma naturaleza cuando así haya sido declarado por resolución firme".
Los nuevos protocolos de coordinación entre la Policía Local y Atención Urbana permitieron a los agentes denunciar el pasado 6 de junio a una joven, K. M. G., sorprendida "in fraganti" cuando orinaba a las 0.30 horas en la plaza de Gabriel Miró. En las mismas circunstancias fue denunciado F. M. S. en el parque de Canalejas, así como D. E. G., A. P. A. y J. J. P. P., descubiertos en el acto mientras hacían sus necesidades en distintos puntos de la ciudad.
"Las sanciones tienen una intención ejemplarizante", reconoció Llorens, "pero también queremos concienciar a esa minoría a través de otras acciones de divulgación de la ordenanza y de prácticas para conseguir una Alicante cada vez más limpia y acogedora". Como base para su plan de acción, Atención Urbana encargó un estudio a finales del pasado año que vino a confirmar la percepción mayoritaria de los ciudadanos de que la principal causa de la suciedad de Alicante es la conducta incívica de una minoría.