REDACCIÓN
Las agresiones a los profesionales sanitarios se considerarán como un riesgo laboral en la Comunidad Valenciana, según establece el decreto por el que se establecen las actuaciones para la prevención y atención de los ataques a los trabajadores de este sector.
El reconocimiento del decreto, aprobado ayer en el pleno del Consell y presentado en la rueda de prensa posterior por la consellera portavoz, Paula Sánchez de León, implica que estos asuntos serán competencia del servicio de riesgos laborales de la Conselleria de Sanidad.
Este decreto tiene por objeto promover la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de las actividades necesarias para la prevención de los riesgos derivados de las agresiones en el ámbito laboral, tipificadas como ilícito penal.
Entre las recomendaciones que recoge se encuentra la necesidad de elaborar un Plan Integral de Prevención y Atención de las Agresiones, que abarque a todos los trabajadores del sector sanitario público de la Generalitat, y en el que se incluirán acciones destinadas a prevenir los actos de violencia. El plan también desarrollará mecanismos para actuar en caso de agresión dando cobertura legal y sanitaria, según han indicado fuentes de la Generalitat.
De igual modo se recomienda que se establezcan las directrices y líneas generales para que este plan se ejecute en los departamentos de salud, integrándose con entidad propia, en el Plan General de Prevención de Riesgos Laborales.
Otra de las novedades es la creación de un registro informatizado de agresiones que permita el mejor y más minucioso conocimiento del fenómeno de la violencia en este sector y la elaboración del mapa de accidentes/incidentes sobre agresiones.