JOAN MESTRE
El mejor ataque es una buena defensa. Así lo entiende el presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, quien ayer, para rebatir el informe policial que apunta a una posible financiación ilegal del PP valenciano, lanzó todo un órdago contra los socialistas e insinuó que existe financiación irregular en el seno del PSPV de Castellón sin aportar, ahora bien, prueba alguna.
"Le puedo explicar a Colomer [secretario general del PSPV de Castellón] cómo se financia su partido. Le puedo dar pistas e incluso decirle quién es el responsable de esa financiación. Lo digo para que sepa que aquí, el que más o el que menos, sabe de dónde cae el agua", afirmó el también presidente del PP de Castellón al finalizar la presentación de un club del voluntariado en la refinería de BP.
No obstante, Fabra, que está imputado por supuestos delitos de tráfico de influencias, cohecho y negociaciones prohibidas, sólo tiró la piedra y escondió la mano. No dio nombres ni aportó ningún documento para sustentar su afirmación pese a asegurar que conoce al supuesto responsable de la financiación socialista. También eludió concretar si llevará a cabo alguna acción judicial. Tras ser preguntado por el informe que implica al PP valenciano en la trama Gürtel, volvió a insistir en su acusación y "a poner la mano en el fuego" por Costa: "Yo lo que he visto es que las cuentas del PP están auditadas por el Tribunal de Cuentas y que el señor Costa ha dicho que van a pedir una auditoría externa".