REDACCIÓN
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, recibió ayer los aplausos y el apoyo de numerosos ciudadanos al final de la primera sesión del Tribunal de las Aguas de Valencia desde su declaración, el pasado jueves como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y el "reconocimiento universal" de la Unesco de la identidad del pueblo valenciano. Al término de la reunión del Tribunal, Camps, acompañado por los miembros de ese órgano, por los consellers de Cultura, Trinidad Miró, y de Gobernación, Serafín Castellano, y por el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia, Alfonso Grau, entró a la Basílica de la Virgen de los Desamparados, donde han permanecido frente al altar mientras se rezaba el Ángelus.
En el interior del templo religioso, varios ciudadanos se acercaron al president para asegurarle que rezaban por él y para expresarle su apoyo, igual que ha ocurrido cuando ha salido del recinto y ha recorrido los escasos metros que lo separan de la Casa Vestuario, donde se ha quitado el blusón con el que ha participado en la sesión del tribunal. Posteriormente, Camps ha permanecido alrededor de tres cuartos de hora en la plaza de la Virgen, donde se ha hecho fotografías con todos los ciudadanos que se lo han pedido, y ha recibido el respaldo de muchas personas, que le han pedido que "resista" y le han asegurado que "no podrán" con Valencia.
El jefe del Ejecutivo valenciano llevaba hoy una corbata de Madrid 2016, para evidenciar su apoyo a la candidatura olímpica -de la que, dijo, estuvo hablando con Rajoy durante la comida de Cuenca - y porque sabía, ha añadido, que le iban a preguntar por esta cuestión. Se limitió a evitar, una vez más el caso Gürtel y habló sobre la decisión ratificada por el comité de la Unesco en Abu Dhabi relativa al reconocimiento del Tribunal de las Aguas como Patrimonio de la Humanidad. Camps remarcó que se trata de un reconocimiento "a un pueblo valenciano que ha hecho del agua un elemento de justicia, de honorabilidad y de futuro", así como a una sociedad de "larga historia, largas tradiciones, llena de orgullo y de sentimientos".
El jefe del Consell trasladó su enhorabuena "al Tribunal de las Aguas, a su presidente, a los labradores, los regantes, los representantes de las acequias de la Vega y a los antepasados por el trabajo de tantos años que ha hecho posible que la nuestra sea una tierra de prosperidad, de fertilidad y de honra" para los valencianos, aseveró el jefe del Consell, que llevan "en el corazón la tierra y el agua".