F. J. B. / E. DE GEA
Salvo el cauce del río Girona que se encuentra aún bastante cargado de cañas pese a que se esté limpiando a marchas forzadas en las últimas semanas, en general las confederaciones y los ayuntamientos han hecho lso deberes y tienen en buen estado barrancos y ramblas. Sin embargo, en muchas zonas de la provincia se ha seguido ocupando con construcciones los cauces mientras alcaldes y responsables de Urbanismo y Medio Ambiente de todas las administraciones miraban hacia otro lado.
Ayer, los pantanos de la provincia se encontraban a buen nivel, "el permitido en estos meses. Nos han dicho que puede llover el domingo pero no hay ninguna instrucción para que desembalsemos caudal", apuntaron fuentes del Ministerio de Medio Ambiente..
En la cuenca del Segura, a pocos días del fin del año hidrológico, el 1 de octubre, los embalses almacenan 138 hectómetros cúbicos más que la misma fecha en 2008. En estos momentos los embalses contienen un total de 304 hm3, un 27% del total de la capacidad de embalsamiento que es de 1.141 hm3. De este agua 162 hm3 son recursos propios de la cuenca y el resto del trasvase Tajo-Segura y de la Mancomunidad de Canales del Taibilla.
Por otra parte, el catedrático de Geografía Regional de la Universitat Jaime I de Castellón, José Quereda, avanzó ayer que los recursos hídricos disponibles de las cuencas del Segura y el Júcar podrían reducirse hasta un 23% en 2030 si la temperatura media aumenta un grado y las precipitaciones se reducen a la mitad, tendencias que los expertos atribuyen al cambio climático en esta región.
Según sus cálculos, para 2030 esa subida de la temperatura y esa reducción de las lluvias produciría un déficit de agua "muy importante" en las cuencas valencianas, según Quereda, quien ha indicado que se dispondrían de "poco más de 3.000 hm3 frente a los 5.000 hm3 que necesitan ambos sistemas hidrográficos". La evaporación sería el fenómeno "más preocupante", según el académico, que estima que si sólo se tiene en cuenta éste, la reducción de recursos hídricos sería de entre un 10 y un 12 por ciento para 2030, según el catedrático.