S. ESCRIBANO
El joven de 26 años acusado de acosar a su vecina de la misma edad en San Vicente del Raspeig desde hace dos años y que se encontraba en búsqueda y captura se presentó ayer en los juzgados de Alicante para declarar en uno de los juicios que tiene pendientes por las amenazas, lesiones y múltiples incumplimientos de la orden de alejamiento hacia su víctima, a la quesólo conoce de vista al residir en el mismo barrio . En la vista reconoció que se aproximó a ella y a su familia en varias ocasiones haciendo caso omiso de la orden judicial y admitió haber estado enamorado de ella. Una obsesión llevada al límite que ha provocado que la joven temiera por su vida y que ha provocado a ésta graves secuelas psicológicas.
El acusado fue localizado en Guadalajara por la Policía y acudió al juicio tras encontrarse en búsqueda y captura desde marzo por no asistir a otra de las vistas contra él por el acoso a su vecina. Ayer se aprovechó su presencia en los juzgados para citarle a los dos juicios que todavía tiene pendientes por diversos delitos de amenazas, lesiones y quebrantamientos de la orden de alejamiento. En la vista que se celebró ayer se le acusaba de haberse aproximado a su víctima y a su familia en tres ocasiones. Él reconoció haber incumplido la resolución judicial y cuando su abogado le preguntó si estaba enamorado de ella, él admitió haberse sentido atraído por la víctima.
"Él me dijo que le gustaba y que ella tenía que ser para él", contó la madre de la chica durante el juicio. La joven no pudo declarar al sufrir un ataque de llanto y ansiedad por el temor que le producía enfrentarse a su agresor, que ya ha sido condenado en dos ocasiones anteriores. La que sí testificó fue la forense que le examinó para informar de que la chica sufre graves secuelas postraumáticas. De hecho se encuentra en tratamiento psicológico y psiquiátrico y sus idas y venidas al hospital por crisis de ansiedad son frecuentes. Otro forense examinará al acusado para determinar su estado mental. Por estos incumplimientos del alejamiento el fiscal le solicita una multa, mientras que la acusación particular, ejercida por el letrado José Javier Sáez Zambrana, pide otra y dos años de prisión por las lesiones psicológicas.
Para la víctima resulta angustioso pensar que el incumplimiento continuo de las órdenes de alejamiento sólo supongan para él penas de multa y no de prisión al no tratarse de un caso de violencia de género. Por ello espera que se puedan ir celebrando los otros juicios en los que se le acusa de otros delitos de lesiones y amenazas por los que la acusación particular reclama hasta cinco años de prisión. La joven relata que de la noche al día comenzó a llamarla insistentemente y a perseguirla volviéndose cada vez más agresivo, pues la ha amenazado y atacado en varias ocasiones.